365 con Dios

2 Oct - Promesa 275 | No puedes correr hacia adelante mirando hacia atrás

365 con Dios

Show Notes

“Olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo…” Filipenses 3:13-14 NTV Hay cosas que necesitas recordar para aprender, pero no para volver a vivir allí. Pablo tenía mucho que lamentar y también mucho de qué sentirse orgulloso. Sin embargo, decidió soltar ambos. Porque el pasado puede convertirse en prisión tanto por lo malo que hiciste como por lo bueno que ya hiciste. Olvidar no significa perder la memoria. Significa quitarle al pasado el derecho de gobernar tu presente. Puedes recordar una traición sin seguir viviendo traicionada. Puedes recordar un fracaso sin seguir definiéndote como fracasada. Puedes agradecer una temporada hermosa sin creer que tus mejores días quedaron atrás. Tu pasado es referencia, no residencia. Pablo dice: “Todavía no lo he logrado”. Y luego: “avanzo”. No necesitas tener toda tu historia resuelta para dar el siguiente paso. No es una carrera de perfección. Es una carrera de dirección. Hoy deja de mirar el carril de otros, deja de abrir puertas que Dios ya te ayudó a cerrar y fija nuevamente tus ojos en Jesús. Todavía no has llegado, pero tampoco estás donde comenzaste. Hoy decide avanzar. Las lecturas son: Isaías 66:1-24 Filipenses 3:5-21 Salmo 74:1-23 Proverbios 24:15-16

www.wenddyneciosup.com Sígueme en mis redes como @wenddyneciosup --

Distribuido por: Genuina Media

Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.

More from 365 con Dios

Oct 24, 2026

Hay personas que se están cayendo mientras todos las felicitan por mantenerse de pie. Siguen trabajando, sonriendo, cumpliendo responsabilidades… pero por dentro están agotadas, preocupadas y a punto de derrumbarse. El salmista confesó: «Clamé: “¡Me resbalo!”, pero tu amor inagotable, oh Señor, me sostuvo». Salmos 94:18 NTV. Me conmueve que Dios no esperó a que tocara fondo para sostenerlo. Su amor ya estaba allí cuando comenzó a perder el equilibrio. Dios no espera a que caigas para empezar a amarte. Su amor te alcanza mientras te estás cayendo. Quizá hoy tu mayor batalla está ocurriendo en tu mente. Piensas demasiado, anticipas lo peor y te desgastas intentando resolver problemas que todavía no han ocurrido. Pero escucha esto: no todos los pensamientos que te preocupan merecen convertirse en tu realidad. El Salmo 94:19 nos recuerda que, cuando nuestra mente se llena de inquietudes, el consuelo de Dios puede renovar nuestra esperanza y alegría. Puedes tener fe y sentir miedo. Puedes confiar en Dios y necesitar ayuda. Puedes estar atravesando una crisis sin que eso signifique que Dios te abandonó. Hoy no tienes que demostrar que puedes con todo. A veces, la oración más poderosa es también la más sencilla: «Señor, me estoy resbalando. Sostenme». Tu estabilidad puede tambalearse, pero la fidelidad de Dios permanece. ¿En qué área de tu vida necesitas que Dios te sostenga hoy? Las lecturas son: Jeremías 44:24 - 47:7 2 Timoteo 2:22 - 3:17 Salmo 94:1-23 Proverbios 26:6-8

Oct 23, 2026

¿Cuántas veces puedes fallarle a Dios antes de que Él se canse de ti? Quizá prometiste cambiar y volviste a equivocarte. Quizá la culpa te ha convencido de que ya no puedes acercarte a Dios con la misma confianza. Pero Pablo escribió algo extraordinario: «Si somos infieles, él permanece fiel, pues él no puede negar quién es». 2 Timoteo 2:13 NTV. Dios no dejará de ser fiel porque tú hayas fallado. Piensa en Pedro. Negó a Jesús tres veces, pero su fracaso no fue el final de su historia. Jesús lo restauró y volvió a confiarle una misión. Porque caer no es lo mismo que decidir alejarse definitivamente. La gracia de Dios no justifica nuestras malas decisiones, pero nos ofrece la oportunidad de arrepentirnos y cambiar. Tu caída necesita arrepentimiento, pero no tiene que convertirse en tu residencia permanente. A veces la vergüenza te convence de esconderte precisamente de Aquel a quien más necesitas acercarte. Hoy quiero recordarte algo: Cuando yo suelto, Él no suelta. Mi seguridad no está en la fuerza de mi mano, sino en la firmeza de la suya. Si has fallado, regresa. Si te has debilitado, busca su fortaleza. Si te has alejado, recuerda que todavía puedes arrepentirte y acercarte a Él. Porque la fidelidad de Dios es más estable que tus emociones.

Oct 22, 2026

¿Sabías que en los primeros dos versículos del Salmo 91 aparecen cuatro nombres de Dios? Y cada uno nos revela algo que necesitamos recordar cuando tenemos miedo. Altísimo: cuando el problema parece más grande que tú, recuerda que nada está por encima de Él. Shaddai, el Todopoderoso: cuando tus fuerzas se acaban, las suyas permanecen. El Señor: cuando otros te fallan, Él sigue siendo fiel a su Palabra. Mi Dios: cuando te sientes solo, recuerda que puedes acercarte a Él con confianza. El Salmo 91 contiene una promesa que me encanta: «Cuando me llamen, yo les responderé; estaré con ellos en medio de las dificultades». Salmo 91:15 NTV. Fíjate bien: Dios no dice que nunca tendrás dificultades. Promete estar contigo en medio de ellas. Lo que te quita el sueño está por debajo de Aquel que nunca duerme. Quizá hoy necesitas dejar de repetirle a Dios lo grande que es tu problema y comenzar a recordarle a tu corazón quién es tu Dios. Y ahora quiero preguntarte algo: ¿Cuál de estos cuatro nombres de Dios necesitas recordar hoy? Las lecturas son: Jeremías 39:1 - 41:18 2 Timoteo 1:1-18 Salmo 90:1 - 91:16 Proverbios 26:1-2

Oct 21, 2026

¿Es posible tener mucho dinero y vivir una vida profundamente pobre? Puedes tener una casa enorme y no tener paz. Comprar lo que quieras y haber perdido la capacidad de disfrutar. Pasarte la vida acumulando para algún día comenzar a vivir. Pablo nos recuerda algo extraordinario en 1 Timoteo 6:17: Dios nos da en abundancia para que disfrutemos, pero nuestra confianza debe estar puesta en Él, no en las riquezas. La verdadera riqueza se vive de tres maneras: disfrutando con gratitud, administrando con sabiduría y compartiendo con generosidad. Y recuerda: el dinero que guardas forma parte de tu patrimonio. El bien que haces forma parte de tu legado. Hoy pregúntate: ¿Estoy construyendo una fortuna o aprendiendo a vivir una vida verdaderamente rica? Las lecturas son: Jeremías 37:1 - 38:28 1 Timoteo 6:1-21 Salmo 89:38-52 Proverbios 25:28

Oct 20, 2026

¿Y si gran parte de tu ansiedad viene de intentar controlar cosas que nunca estuvieron en tus manos? Queremos tenerlo todo previsto: las finanzas, la salud, el trabajo, las personas que amamos y hasta lo que podría suceder mañana. Pero basta una noticia inesperada para descubrir lo frágil que puede ser una tranquilidad construida sobre circunstancias. El Salmo 89:18 dice: «Nuestra protección viene del Señor». (NTV) Lo sorprendente es que este salmo también habla de derrotas, preguntas y promesas que parecían no cumplirse. Confiar en Dios no significa que nunca tendrás batallas. Significa que no tienes que enfrentarlas dependiendo únicamente de tus fuerzas. Hay una diferencia entre ser responsable de tu vida y sentirte responsable de todos sus resultados. Puedes planificar sin obsesionarte. Puedes prepararte sin vivir anticipando desgracias. Puedes confiar en Dios y, al mismo tiempo, pedir ayuda. Y recuerda esto: Preocuparte diez horas por algo no significa que avanzaste diez horas hacia la solución. Hoy hazte una pregunta: ¿qué estoy intentando controlar que necesito aprender a entregar a Dios? Haz lo que te corresponde. Toma decisiones sabias. Pero no cargues con la responsabilidad de garantizar lo que sucederá mañana. No necesitas sostenerlo todo para vivir sostenido por Dios. Las lecturas: Jeremías 35:1 - 36:32 1 Timoteo 5:1-25 Salmo 89:14-37 Proverbios 25:25-27

See all episodes →